Sabía que irías, lo presentí cuando supe de ello, y quién estaba involucrado. Sabía que estarías ahí. Y esperé y esperé el día, sabía que te vería ahí. Imaginé mil maneras de verte, de saludarnos y no hacerlo, de verte con alguien más y cómo reaccionar, de saludarnos de lejos y no hablarnos, de ni siquiera saludarnos y hacer como que no nos vimos. Y fiel a mi promesa no te busqué al verte, quería saber cómo sucedería, temía lo peor, me sentí como el tiburón que puede detectar una partícula de sangre entre mil millones de partículas de agua, en un mar de gente te vi, ví cómo te dijeron que estaba yo ahi y entendiste la idea y no volteaste para no delatar a tu informante. No sé si sabías que yo iría, pero aún así llegaste a saludarme, odio besarte en la mejilla, mi corazón latía muy rápido, odio enterarme de cosas de tu nueva vida en la que no tengo cabida, de la que no soy parte, son celos, envidia, depresión, rabia, tristeza. Un minuto contigo es mejor que meses sin verte, eso que ni qué. ¿Cómo puedes decirme que voy a encontrar a alguien más si tú eres perfecta? Tendrían que llenar unos tacones muy grandes y tú lo sabes, ojalá sea igual de aquel lado. Odio las despedidas y cuando lo haces me da un vuelco el corazón, me llegan a la mente todos los mensajes amorosos, las fotos, cada instante de nuestra naranja estancia juntos. Te extraño. No puedo verte asi nomás, me dan ganas de besarte, de abrazarte, de salir corriendo agarrado de tu mano sin importar la lluvia y haciéndote olvidar mis errores, de ser lo mejor para tu vida y que te dieras cuenta de eso. Quisiera ser encontrado por ti. Soy extraordinario, gracias a ti. Asi que te fuiste sin voltear un momento atrás, no sé a donde, no sé qué hiciste, no sé más de ti solo que traías un bolso pequeño con tu cámara y celular, una blusa blanca con un chaleco desconocido para mi y un panta de mezclilla, tintes nuevos en tu cabello de hacía pocos días atrás y bronceador en tu piel, no sé con quién sales o a quién conoces o si sigues la misma actitud de tus amigas solteras, no sé más de ti, y no puedo saber más, no puedo buscarte y ahorita en el messenger lo comprobé, no dijiste con quién platicabas a las 12 de la noche y te desconectaste. Sólo sé que te vería hoy. Ojalá y no decaiga mi instinto.Odio besarte en la mejilla.

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