
Ella es mi sobrina, tiene poco más del año. Es la que se la pasa corriendo por la casa, abriendo puertas, subiendo escalones, gritando y jugando con los backyardigans y un spiderman de esponja que le compré. Cuando me ve corre, no quiere que la tome y si lo hago se enoja. No me quiere podría decirse. Pero hoy me tomó del dedo y me llevó corriendo a la sala, a jugar con las tarjetas de crédito de mi mamá y una cajita vacía de crema nivea, de esas de aluminio redondas azules. Me sonrió para tomarle fotos. Próximamente seré su padrino de bautizo y me da nervio tanta responsabilidad y aparte hay veces que no me le puedo ni acercar, ¿cómo lo voy a hacer? Dice mi mamá que no soy tierno con ella, que le hablo fuerte y no me reconoce porque un día traigo gorra, otro día sin lentes, otro rasurado y que no se acostumbra a tomarme cariño. Ojalá todo cambie y un día puedan encargármela sin que se vuelva loca. En ésta foto le quiso meter el dedo a la cámara, lepa infierno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario