-"¿Que si quiero ir a ver a Ximena Sariñana?, no gracias, para empezar no conozco ninguna puta canción y no voy a ir a "conocerlas" ahi, aparte para mi es como escuchar a café tacvba o a caifanes, no puedo, me recuerda cosas tristes, vayan ustedes"
-"¿cosas tristes?"
No propiamente, más bien me deprimen, y ahorita tengo el ánimo de lo más alto y no quiero sentir "eso" que no sé explicar.
Las 11:11. Los 6 cilindros del Juggernaut rugen. Dos cigarros cada cerveza. Afuera, no para de llover, no recuerdo cuando empezó siquiera. Adentro huele a perro remojado, odio a los pinches fresas. Son igual o peor de ignorantes que los cheros, hipócritas, fantoches y de verdad estúpidos. Se clavan cuchillos entre ellos y se siguen saludando como siempre, son flojos, las mujeres se pintan como putas (y algunas lo son), los güeyes hacen como que andan bien pedotes y gritan.
Aunque ella haya sido probablemente la primer pecosa que me gustó de niño, en el anuncio de "no se puso el cinturón", prefiero estar a gusto, con mis amigos, la cerveza, la lluvia...
La escuela genera $70,000 mensuales, el juggy es imparable, mis trabajos me absorben y la gente alrededor va quedando la que vale y le importo, hasta mis alumnos nuevos van al Old Days ya, nomás no me metan ideas a la cabeza...
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