sábado, 30 de mayo de 2009

Pienso en ti y sonrío. ¿Sabes? Tu imagen me trae sonrisas, me trae todos esos pensamientos que suavizan mi corazón, me trae el aroma a lluvia y la imagen del sol quebrado como hojas de otoño en el suelo, pero también llega el dolor de no tenerte, de no abrazarte, de no saber de ti. ¿Crees que no pienso? ¿Crees que no vivo? ¿Crees que no siento? ¿Crees que yo no quiero? Si paso por tu casa, si paso por tu trabajo, si paso por nuestros lugares favoritos me golpea tu recuerdo, pero aún así sonrío, quiere decir que me gusta el dolor, o no tengo otra opción que aguantarlo.
Me encanta tu risa, tan espontánea y sincera, cada vez que hago un chiste o una gracia surge, resuena en mis oídos, tan pícara, incluso sexy, o yo le veo ése trasfondo en mi mente. Me vuelve loco tu mirada, de ése tipo en que me siento amado, admirado, y me hace sentir el mejor del mundo, haga lo que haga, de repente se torna perversa, nos podemos entender con sólo un guiño, tienes unos ojos hechiceros. Podría hablar horas sobre tu cabello y gastaría mi vida poniéndole nombre a cada uno de ellos. Tu cabello me busca, me atrapa, tenga el color que tenga, tengo una fijación con él, cómo se enredan sus risos en tus orejas, o se pegan a tu cuello excitado de sudor, se meten en mi boca al juntarla con la tuya, platican con mis pestañas. Eso me recuerda tus besos, saben cerezas, a miel, eres una tormenta eléctrica con la lengua. (Cuatro hasta el momento).
Pero tu aroma… no encuentro las palabras para describirlo. Es como tratar de saber la región de Francia de donde es proveniente un vino, sólo por su olor. Es canela, es fuego, es tierra y lluvia, son frutos rojos, es mar, es menta, es madera, es humo. Es sudor. Es calor. Nunca es suficiente tiempo para apreciarlo, me hipnotiza.
Esos son mis cinco sentidos contigo, en una modesta descripción, no podría abarcarlo todo, mi mente es insuficiente para ti, para registrarlo todo y guardarlo, me abruma todo lo que me gusta de ti, es demasiado.
¿Qué hay de un sexto sentido? Uno que me indique cuando vas a llamar por teléfono, o cuando suena saber que eres tú, uno que me haga morirme de celos si hablas con alguien más, pero me hace comportarme normal, pues sé que me quieres y lo soy todo para ti, un sentido que me diga que te sientes bien conmigo aunque maneje como un competidor de rally por la ciudad, que me indica cuando te enojas por algo y no me lo dices, cuando algo te encantó y no lo dices tampoco, que me atraiga a ti como la luz a los insectos, como la miel a las hormigas, un sentido que me dicta comportarme como un caballero, aún cuando por dentro quisiera romper todo como un troglodita, el sentido que me dice cómo amarte y porqué me encantas. Ése sentido no se estudia, no se conoce, es más, ni nombre tiene, y sólo con una persona en específico lo notas.
Puedo darme cuenta de que me gustas porque me haces de cenar aunque estés cansada, o porque pueda cocinarte a la hora que sea porque estás enferma, te quiero tanto que sabes que puedo manejar un día entero sólo para verte cinco minutos. Me gustas porque haces cosas como besarnos en la lluvia cuando todos duermen, como besarnos en el elevador de un edificio, o esconderle la bebida a una mujer que en un antro la dejó sobre nuestra mesa. Me gusta durar horas viendo televisión abrazados hasta que te quedas dormida y me encantas por pegar de saltos cuando te asusta una película de terror, o tu fobia a morir ahogada y lo vives en alguna escena dentro del agua.
Me fascinas cuando haces ejercicio y cuando me besas en la mejilla con tanta fuerza. Me gusta que cierres los ojos con cada beso, y que tengas tantos detalles conmigo, cartas, mensajes, regalos, velas. Te quiero por tomarte fotos para mi, por dejarme tomarte fotos también, porque te gusta Nine Inch Nails y el grunge, por usar los pantalones rotos, por ser tan nostálgica y alegre, por llorar cuando hablamos de cosas serias, de nuestro amor y de cómo hemos llegado a tenerlo, tan puro, tan especial, tan despreocupado, no nos metemos en tanta ciencia, simplemente nos amamos.
Me gustas porque usas botas altas y negras con falda, porque usas mascadas en el cabello, porque me cortas el cabello y de ser posible me lo pintas, porque me quieres como soy y por lo que hago, porque me dejas ser parte de tu vida, de tu esencia, porque no te interesas lo material, por defender a tu familia, por reír tanto, por vivir, por ser tú.
¿Sabes que tengo tantos planes contigo? Quiero hacerme viejo a tu lado, quiero tenerlo todo para ti, y ser suficiente para ti, quiero llenarte el corazón y que nunca más seas infeliz, quiero complacerte en todo y amarte durante todos mis alientos hasta que terminen, quiero ver tu belleza a mi lado cada mañana y ver cuando despiertas, quiero darte tanto amor que no sepas qué hacer con él, quiero acariciarte durante la tarde y tomar chocolate viendo el fuego en la chimenea, quiero cocinarte todos los días y provocar en ti todas las sensaciones que crea una buena comida, un buen vino y nuestra compañía, quiero besarte completita y morder tu cuello, quiero componer canciones para ti y cantarlas al oído, jugar con tu pelo, tocar tu piel, soñar con tu voz, quiero abrazarte tanto que te duelan los huesos, que me veas a través de una botella de ajenjo a media noche, que me lleves de la mano al cuarto, que mi vida se resuma a ti y a tu placer, todo mi arte, mi ser está dedicado a ti, cada vez que llore será porque te amo tanto. Quiero besar tus tatuajes, jalar tu cabello, pegar mi piel a la tuya, resoñarte. Te quiero a ti, tu persona, ése ser que me cautiva, que admiro, que me tiene atrapado, agarrado de todos mis sentidos, de mis pensamientos. Entre mi mente y mi boca está tu imagen. Es un camino muy corto, aún así el mecanismo viaja a velocidad de rayo.
Pienso en ti y sonrío. ¿Sabes? Pienso en el aroma del café y de la lluvia, y me trae tu imagen y tu calor, pero me trae también el dolor de no tenerte y no sentir tu abrazo, el dolor de tu ausencia.
Ése dolor se pasará algún día, la nostalgia se esfumará, y aunque falte tiempo, aunque te resistas, el tiempo juntos será mágico y será mejor de lo que he imaginado que será, mis ojos serán tus ojos, mis labios serán tuyos, mi sangre será tuya. ¿Cómo es que sé todo esto? ¿Cómo puedo saber tanto de ti y entregarme entero? ¿Cómo puedo pensar en ti y sonreír? ¿Es posible? ¿Cómo puede pasar si no te conozco?
Hoy revelé un rollo de fotos de mi cámara antigua. Digo antigua porque desde que salieron los dichosos celulares con cámara la dejé de lado, todo el tiempo la traía en mi mochila y todo el tiempo traía la mochila, sólo ocurría algo o veía alguna cosa interesante y… ¡foto!
Lo que pasa es que ése rollo tenía fotos de años atrás, y ahora que las veo es como viajar en el tiempo, las fotos hacen eso, y yo necesito viajar en el tiempo, es mi sueño desde niño. Escribo esto y siento como si fueran los globos de diálogo de los comics, o como si estuviera en un cortometraje y yo mismo fuera el narrador… -“ya quisieras” dicen por ahí, ¡ah caray! ¿Leyeron mi pensamiento o qué? –“es que estás hablando de nuevo solo” me contestan, ¡rayos! Entonces no son como globos, en realidad estoy pensando en voz alta.
Bueno, no es que hable mucho, pero puedo llegar a ser un recetario parlanchín o una crítica de cine ambulante y un músico apasionado, empiezo con un tema con el que tenga fijación y nada me detiene, tal vez influya los dos litros diarios de café que tomo, porque divago, y divago, como en éste momento, uhm, soy un pésimo narrador, -“si lo eres” escucho atrás de mí, creo que no funcionan mis globos de diálogo.
Voy manejando el “monstro todo terreno” por la Avenida Independencia y en el semáforo con Paseo Bolívar, veo una paloma en el foco rojo, ahí arriba se calienta con la luz escarlata mientras a nosotros nos dan ansias y queremos comernos el camino al prender el verde. La había visto desde invierno, no sé si será la misma o ya hasta se murió y su cadáver sólo nos deja ver la mitad del rojo del semáforo, o sólo se volvió loca por pasar cada noche con una luz roja a sus espaldas, sólo fíjense y ahí la verán en la noche. ¿En qué iba? Ah, en que andaba en el Jeep, no me gusta decirle “carro” porque para mí, el carro era uno que tenía antes, y éste es algo más, puedo pasar por donde sea y subir por todos lados, es imparable, como mi boca.
Bueno, iba manejando, veo a la gente con cubrebocas, las mujeres con el pantalón a la cadera, lo que hace que, si tenían lonjas, éstas luzcan más, y para acabarla no las cubren, como si fuera un lujo, claro comen pura fritanga pero con Coca Light, por eso la celulitis y eso, -“¡no tenemos celulitis!”- ¡Demonios! Sigo pensando en voz alta.
Llego al cine y entro a ver una película que hace tiempo quería ver, voy solo, no sé qué porcentaje de gente vaya sin acompañantes a ver películas, pero yo estoy dentro de ése porcentaje. Salgo y me asalta un deseo súbito por una cerveza y un cigarro, tal vez por influencia de la proyección, así que me voy al bar donde se junta toda la gente que nos vemos en los mismos lugares siempre, es seguro que me encontraré a alguien conocido, o mejor aún, a esa “caperucita roja” especial. Nada. Me debo ver patético sentado solo en una mesa, con una cerveza y un cigarro, mientras todos gritan, se abrazan, brindan y cantan. Nadie conocido, ninguna llamada, ningún mensaje, me pongo a ver tus fotos, a leer tus mensajes, ahora si debo de verme completamente idiota, sólo imaginando dónde estás o qué haces, ha pasado tanto tiempo y no hay día en que no añore los días contigo. Cuando se rompen corazones, puede ser de golpe, o puede ser a cada latido, cada respiro, cada parpadeo, incluso para alguien como yo eso es cruel y doloroso.
Voy de regreso a casa, si me encontré a alguien durante la noche, después de todo, no me estuve solo.
Sigo pensando en qué pasaría si siguiéramos juntos, en si las cosas no hubieran pasado como ocurrieron, o si hubiera entrado a un deplaceur du temps y evitado todo esto, ¿me preguntas si hubiera sido de nosotros? Pudo ser mágico. ¡Dios, eres perfecta!
Llueve, escucho “Wake up” de Mad Season, tomo una taza de café de 650 ml y los recuerdos llegan, se agolpan en mi sien, taladran mi cráneo, rebanan mi mente, salpican el pulso, “gris sería su color, si tuviera un corazón” dice Trent Reznor. Tal vez no te esté buscando lo suficiente, puesto que sé exactamente donde encontrarte, tal vez tú me encuentras a mí, tal vez los dos sabemos donde está el otro y nos evitamos, lo que si es que hay un presentimiento el día y el momento en que sé que te veré, que nos toparemos, se siente un hormigueo en la barriga. No existimos los dos sino el espacio entre tú y yo, pueden ser años luz o hasta emanar de tu calor, es cierto que cada minuto vale igual, noche a noche despierto y busco algo que no te di. Como un hombre que estudió ciencias, sé que los objetos nunca se tocan, puesto que los electrones de los átomos de cada objeto se repelen por la misma carga y, a tamaño atómico, nunca se está en contacto, pero podría apostar mi sangre a que nuestras pieles lo hicieron, dentro del auto, bajo la lluvia, la luz del sol tratando de pasar por las nubes, nuestros labios juntos, eres un huracán con la lengua, te siento, aún en la distancia, te siento.
Demasiada nostalgia, pero no te apartas de mi mente, no sé si sea recíproco, no sé si me has olvidado, si ya no sientes lo mismo, yo sí y con más fuerza, pero como dices: “lástima que te hayas dado cuenta tan tarde” aún no pierdo la esperanza, pero pierdo la cabeza. Sé lo que soy, tengo mis recuerdos, eso nadie me lo va a quitar, ojalá algún día despierte de ésta pesadilla que cala (si fuera un escritor chafa diría: “que cala hasta los huesos” pero no soy escritor, sólo escribo).
Debo distraerme, ya que he tomado mucho café y me siento alterado, tengo pulso de maraquero, tal vez algo de televisión, -“pon el Warner Channel, o en el Box”- me dicen, ¡rayos, dejen de escuchar mis pensamientos!, -“pues ya cállate”- y yo que pensé que ya funcionaba mi narración secreta, debería salir a tomar fotos, o tomar té en lugar de café, o jugar futbol con mis primos, o escuchar a The Strokes en lugar de a Mad Season, algo para salir de la rutina, -“haz lo que quieras”- si, estar solo.
Quizá no tiene caso, tu recuerdo me seguirá a donde vaya, me acompañas, a veces platico contigo, aunque como ya sabes, hablo solo todo el tiempo, aunque ahora me pongo a ver tus fotos y leer tus mensajes, ver tus poemas y cartas, los mil boletos del cine y las tantas velas que me regalaste, siempre dejo tu lugar libre en la cama cuando duermo, aún pudiendo dormir sobre toda ella, son las 11:11, y sabes cuál deseo pediré, el de siempre. ¿Sigues pensando en qué sería de nosotros si siguiéramos juntos? Yo también, ¿pudo ser mágico? Lo es, “Roja”, es mágico, en todo momento.

lunes, 25 de mayo de 2009

Apocalipsis



Fuimos a tocar en una fiesta privada a una granja el otro día. Anocheció empezó a salir la luna tan roja como nunca la había visto, como decía el Apocalipsis, pero era de verdad impresionante, saliendo de las nubes, color sangre con fuego, parecía el sol con un filtro polarizado, lástima que las únicas fotos que puedo tomar son con el celular y asi no salen tan bien como para poder verla tal cual estaba.

viernes, 22 de mayo de 2009

Un nuevo Exterminador de Skynet

Como pueden observar Skynet me clonó para hacer un Terminator, hasta se puso mi filipina azul pero le pude poner una chinga y revelar que es de metal por adentro.
No, ya en serio, (ajá, como si me la hubieran creído jajaja qué idiota) en la página de Terminator Salvation, que está próxima a salir, hay un espacio para "exterminarte" o algo asi, donde puedes poner tu foto y editar el daño, la película pinta muy bien, aparte de que saldrá Christian Bale y Bryce Dallas, es una de las películas que más espero éste verano, junto con Wolverine, Transformers 2, Crank 2, G.I. Joe, etc etc etc...
A la persona que me quiera acompañar para no ir solo, me avisa.