lunes, 29 de junio de 2009

Sí, ya sé, ya sé, tengo el blog muy descuidado, no he escrito mucho en los últimos meses y todo es por los cursos de chocolatería, panadería, pastelería y caramelo, mucho trabajo en la escuela, exámenes, etc etc.
Pero ya en dos días me libero un poco y trataré desde hoy de escribir todo lo que ha pasado que muchísimo.

lunes, 22 de junio de 2009

Encuentro

Me temblaban las piernas, te lo juro.
Tenía que salir especialmente de la tienda donde estaba comprando, exactamente donde pasaban ustedes, mi primera impresión fue que me viste, pero no me ibas saludar, te ibas a seguir de largo, como cuando te da flojera saludar a alguien o ves a a alguien que no quieres saludar.
Aún así fuí, con mi gran sonrisa, y tú no parecías en lo absoluto feliz de verme, no sé si todo ésto sea verdad, o es producto de mi imaginación, yo sí estaba feliz de verte, y de verlos, ha pasado el tiempo, pero no parecía la mitad de importante para tí de lo que yo era, sólo, parecía alguien a quien odiabas o que te daba igual, tal vez es eso exactamente, y sólo no me lo quieres decir, porque me deprimría más, ojalá no, ojalá aún me quieras un poco, yo en cambio aún te amo, y creo que hasta más que antes, aunque no te vea.
Te lo juro, me temblaban las piernas.

lunes, 1 de junio de 2009

Es una noche al estilo de Andy Cohen, esas noches donde todo puede pasar, que ansías desde que empieza a oscurecer y sientes un extraño cosquilleo en el vientre, que sabes que puedes tener muchos planes y terminar en otro completamente distinto, o al revés, que no tengas planes y termines en 5 fiestas en 5 horas, en fiestas de esas pegajosas, que cuesta trabajo pasar por los pasillos, que la neblina es humo de cigarro y llueve cerveza, que te encuentras conocidos de años sin ver, o que no veas a nadie y termines pisteando solo en una mesa acompañado de una vieja canción, y soy el maldito Fiore, así que es una noche al estilo Andy Cohen y todo puede pasar.

El balón viene por el aire, haciendo una curva que calculo caerá más adelante de mí, por eso voy corriendo como rayo, (tengo hambre, pero eso comeré después del juego) a una altura de unos 5 metros, no lo sé, ¿velocidad?, sepa la madre, lo único que intento es alcanzarla antes de que caiga, el defensa me va siguiendo las espaldas, sólo tengo medio segundo para decidir qué hacer con el balón, si lo bajo, el defensa me alcanzará, lo único sería pegarle con todo el empeine antes de que caiga, y eso implica el riesgo, claro, de que la mande hacia el lado contrario si le pego una milésima de segundo después, o podría darle tan fuerte en el momento indicado en que cruce al portero, y se meta a la portería en el ángulo, falta poco para que se acabe el partido, debo meterlo, lo he entrenado mucho, pero aún así, sale una de cada diez intentos. Viene cayendo el balón, oigo la respiración del defensa atrás de mi, casi me alcanza pero ya está cansado, el portero no sabe qué voy a hacer, yo creo que yo tampoco, ya está a la altura de mi cabeza, antes de pegarle volteo un nanosegundo a ver la portería y donde la quiero poner, un metro más... de repente veo una paloma en el campo, alcanzo el balón...
La paloma está sobre una fuente, es de noche y estoy en una casa desconocida para mí, tengo una cerveza y un cigarro en la misma mano, no sé qué hago aquí y con quién vine, sólo veo luces y la música electrónica está tan a madre que no escucho mis propios pensamientos. De repente llega una pareja y me saluda, la verdad no tengo la menor idea de quién sean, pero para no verme estúpido sigo con la conversación, se ven contentos de verme, no les digo qué hago ahi, ni con quién vine, simplemente yo estaba en... creo que en... no recuerdo bien, se van y me dedico a darme una vuelta por el lugar, la verdad la fiesta se ve tan bien que ya hasta me estoy ambientando y me siento como en casa, ¡rayos! ¿será mi casa? uhm no lo creo, en fin, busco más cerveza y siento un abrazo por la espalda -"¿donde estabas?" me dice ella, es muy linda, pero nunca la había visto, trato de sacar la información para curar la divergencia mental que tengo, me besa, me abraza, y por fin sé que debí haber venido con ella, de repente estamos tan calientes que sólo puedo sentir las miradas de todos, de verdad a ella no le importa que meta mis manos en su pantalón y los demás nos vean, es hasta cierto punto grocero, pero no puedo detenerme, -"recuerda que tenemos la casa sola", eso es excelente para mis patanes fines pero, el problema es que no sé donde vive ni cómo se llama, bueno, ¿a quién le dan pan que llore? total, me siento muy afortunado y al parecer tendré suerte ésta noche, le digo que estoy muy borracho y que no puedo manejar de regreso a su casa, que lo haga ella. El plan salió perfecto, salimos de esa fiesta sudorosa ante la mirada atónita de todos, la verdad me vale madre, pues no conozco a nadie, no sé si a ella si, en fin. Se estaciona y comienza a besarme en el carro y no me deja bajarme de mi puerta sino que bajo por la del piloto sin dejar de besarnos, se sube en mi, entramos y nos sentamos en el sillón de piel, hace calor, le puedo quitar el brassiere en 3 movimientos, el calzón lo arranco y eso la prende aún más, de repente está en cuatro puntos y yo detrás de ella jalándole el pelo, nuestros pies cuelgan del sillón, cuando siento algo extraño en mi pie... es el maldito perro que viene a interrumpirme y lamer mi pie mientras estoy en la posición denominada por su especie, trato de ahuyentarlo moviendo el pie pero el imbécil piensa que estoy jugando con él, y no se detiene, mi pareja desconocida parece que no se da cuenta de lo que pasa, trato de continuar con el movimiento mientras me inclino para agarrar y aventar al perro lejos de mi pie, no soporto las cosquillas, ni las interrupciones, logro hacerlo pero siento mi pie mojado, en eso volteo a la ventana y una paloma me mira fijamente...

La gente celebra mi gol, al parecer lo metí porque soy el más cercano a la portería, mi equipo me felicita y no lo festejo, ni siquiera lo vi, no sé qué hice, la paloma está muerta en el piso, pero al parecer me había hablado o mandado cartas, recuerdo haberla leído: "Estimado X... pío, pío, pío...etc. atte la paloma" creo que me siento raro, volteo a la tribuna y ahí está ella.
Al salir del partido me abraza y me dice: "ve a bañarte que hoy hay fiesta en la casa vieja, ¿recuerdas? pero hazlo en mi casa, está sola...

Es una noche al estilo de Andy Cohen, de esas noches en que todo puede pasar, donde las cosas buenas huyen como perro apaleado y las sombras del caos bailan en el humo del tabaco, y exacto, todo puede pasar.
Éste es el colmo para un petición. Qué poca madre, pobre cabrón, la neta no vi quién era, pero me hubiera gustado verle la cara o por lo menos saber si está chavo o no, que es lo más probable, para que la vieja le haya puesto los cuernos, bueno, aunque pensándolo bien, para eso no hay edad.