martes, 27 de octubre de 2009

El sexo vende

Voy al oxxo, son las 7:20 a.m. agarro un Danup tan grande que mi mano parece pequeña "¡uf! ya me había asustado", volteo al estante de revistas y veo ésto:

lo único que mi mente lee a lo lejos es la palabra "sexo", y obvio, para un niño de 6 años le ocurriría lo mismo, lo que me hace pensar en que es por pura mercadotécnia, porque de las revistas de ése género sean: todas manejan la misma palabra, en letras grandes en su portada, y lo que me cae más gordo es que, si hablan de sexo, la que menos habla es la revista MAX, y es la que más la pone en su portada, cuando las demás revistas prefieren tener su fuerte en las fotos, como la Maxim o la H, pero éstas sí traen bastantes reportajes sexuales, y de las que son de verdad que traen sexo explícito, no dicen nada en la portada, como Playboy.
El punto es: entre más grande sea la palabra "sexo" en la portada, menos cantidad de reportajes de sexo traerá la revista, aunque existe una revista que se llama Extremo, donde el morbo es ver a las famosas posando desnudas, enseñando lo que les paguen por enseñar, y trae varias sesiones de fotos donde las modelos enseñan completamente todo, para calmar el apetito de los "videntes" (porque en realidad, pues no leen nada, así que no son lectores) si es que la famosa de la portada no lo enseñó todo. y ¿saben qué? en la portada no viene "sexo".

miércoles, 7 de octubre de 2009

Me encontré la piedra perfecta para hacer "patitos" en el agua. Ésta piedra me garantizaba al menos 5 saltos sobre el agua, mínimo. Lo único que faltaba era agua donde lanzarla, así que me dediqué a buscarla, podría ser el agua en una fuente, pero no está tan larga como para alcanzar 5 saltos, y el tiro debía ser sólo uno, y perfecto, entonces quedaba descartado una alberca, debía ser un lago, un estanque, no sé, algo con agua, grande. Un río tiene mucho movimiento, se perdería, necesitaba quietud, del mar ni hablamos mejor.
La piedra tenía que ser lanzada de forma horizontal, con mucha fuerza, de no mucha altura, un tiro perfecto, pues no podría volver a sacarla del agua, nunca volvería a encontrar una piedra tan especial.
Subí cerros fuera de la ciudad, y al bajar encontré un estanque, con árboles alrededor, el agua un poco verdosa, quieta, transparente, la tierra al rededor parecía arena, muy blanca, eso me indicaba que el estanque era más grande y hondo antes, y simplemente se fue secando. Me estacioné, bajé y lo contemplé, era perfecto, para mi piedra perfecta lanzada con un tiro perfecto. La tomé entre mis dedos, la analicé cudadosamente hasta que decidí de qué lado lanzarla, no me decídía si lanzarla o no, era perfecta y podría ser la última vez que la viera, se perdería en la profundidad del agua, cumpliendo su cometido, o quedarme con ella y no desilucionarme si alguna de las cosas no funcionara, mi tiro, el agua o la piedra.
Me agaché un poco, arqueé mi brazo tomando impulso, respiré hondo y...