miércoles, 7 de octubre de 2009

Me encontré la piedra perfecta para hacer "patitos" en el agua. Ésta piedra me garantizaba al menos 5 saltos sobre el agua, mínimo. Lo único que faltaba era agua donde lanzarla, así que me dediqué a buscarla, podría ser el agua en una fuente, pero no está tan larga como para alcanzar 5 saltos, y el tiro debía ser sólo uno, y perfecto, entonces quedaba descartado una alberca, debía ser un lago, un estanque, no sé, algo con agua, grande. Un río tiene mucho movimiento, se perdería, necesitaba quietud, del mar ni hablamos mejor.
La piedra tenía que ser lanzada de forma horizontal, con mucha fuerza, de no mucha altura, un tiro perfecto, pues no podría volver a sacarla del agua, nunca volvería a encontrar una piedra tan especial.
Subí cerros fuera de la ciudad, y al bajar encontré un estanque, con árboles alrededor, el agua un poco verdosa, quieta, transparente, la tierra al rededor parecía arena, muy blanca, eso me indicaba que el estanque era más grande y hondo antes, y simplemente se fue secando. Me estacioné, bajé y lo contemplé, era perfecto, para mi piedra perfecta lanzada con un tiro perfecto. La tomé entre mis dedos, la analicé cudadosamente hasta que decidí de qué lado lanzarla, no me decídía si lanzarla o no, era perfecta y podría ser la última vez que la viera, se perdería en la profundidad del agua, cumpliendo su cometido, o quedarme con ella y no desilucionarme si alguna de las cosas no funcionara, mi tiro, el agua o la piedra.
Me agaché un poco, arqueé mi brazo tomando impulso, respiré hondo y...

1 comentario:

smoke dijo...

"la ortografía es carácter" ;)