¿Siempre nos gusta alguien imposible? eso depende de qué consideres con "imposible".
No recuerdo en qué momento coincidimos, cuál es nuestra historia (si es que tenemos una "historia"), pero aún en mis tonterías existenciales, me sobresalta el corazón cuando llega algún mensaje tuyo o suena mi teléfono, y aún así, corro emocionado como un niño cuando me pides que vaya, a misiones suicidas, al fin del mundo, a la hora que sea, no importa, soy tuyo, la armadura que tengo poco a poco se rompe, has logrado eso, dices que no sé en lo que me estoy metiendo, pero sabes que me muero por saberlo, cada minuto que paso contigo es dorado, y es que tenemos tanto en común que hasta raya en lo ridículo, quiero decirte antes de que te des cuenta mucho tiempo después de conocerme, no tengo límites, y menos con esos ojos hechiceros, no puedo dejar de pensar e imaginar, al poco tiempo empezaré a soñar contigo, verás, es un proceso.
Adoro tu cabello, tu acento, tu forma de hablar tan despreocupada, como si escupieras pétalos de flores moradas, adoro tu forma de vestirte, la forma en que haces contacto conmigo con tu brazo cuando hablas conmigo, cómo nos coordinamos, todo.
Poco a poco conocerás cada monería de éste estuche, me especializo en cosas imposibles.
sábado, 9 de abril de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario