jueves, 20 de enero de 2011

Te fuiste, recuerdo que me metí a bañar y lloré, me había encariñado, fue una corta despedida pero muy intensa, fuiste algo importante.
Nada queda de esos días, no hay una sola cosa que conserve de ésos momentos, el correr a tu casa y besarnos abajo de la lluvia, el manejar sin rumbo fijo, el que sintieras mis colijes fríos en tu pecho.
Ha pasado el tiempo, te fuiste y ya nunca supe nada de ti, lo que eres, lo que pudiste ser, se perdió en la distancia y los años. He tenido mucha gente a mi alrededor, amigos y conocidos vienen, se van, se quedan, regresan... ¿y tú? desapareciste simplemente, no hay manera de encontrarte.
Tal vez algún día esté en la misma ciudad que estés tú, y nos topemos, pueden pasar mil cosas, que no nos reconozcamos, que si nos veamos, o sensillamente que nunca coincidamos, o quizá ya lo hicimos y simplemente no sabemos nada el uno del otro...

No recordaba...

Una vez me disponía a ir a la FCQ en días de 1998 o 1999, pero como me estaba quedando en casa de mi tía, que vive por las Américas, el camión que tomaba era un Ruta 3 o 4, pero como ésos venían de las maquilas y era alrededor de las 3:30, pues obvio que venían hasta la madre de maquileros, con todo respeto.
Pues llegó un momento en que siquiera dejé de hacerle la parada a los camiones al ver que venían repletos, me recargué en un poste de la luz, pensando en qué hacer cuando uno de ellos, con las mismas características se acercaba, opté por no tratar de detenerlo puesto que no quería quedar como imbécil ahi viendo al camión irse mientras yo lo veía pasar sin detenerse.
No contaba con que un maquilero se asoma por la ventana y me arroja una lata de soda en la cabeza... ¡¡¡WTF!!! yo con mis manos en la bolsa no pude ni siquiera sacarlas o moverme, dado que al estar recargado en el poste no tenía fuerza para esquivar.
La lata voló, dió exactamente en mi frente, mientras escuchaba las risas adentro del camión que pasaba de largo y me hacían quedar como imbécil... ¡qué risa!

miércoles, 19 de enero de 2011

El CascaRock

Bien pues finalmente el día esperado ha llegado, mi debut en un partido oficial con el CascaRock en el torneo del nido de águilas. He estado corriendo, jugando, yendo al gimnasio y todo para jugar lo mejor posible.
Soy banca, soy el nuevo, no hay problema, lo que quiero es jugar con mis compas, meter goles. Mi camiseta dirá "Flash" y traerá el número 39, es hora de demostrar en un torneo lo que siempre hago cuando cascareamos en la Satélite.
Es un gran equipo, grandes compas, ¡vamos por el campeonato!
Hay veces que crees que estás viviendo en una película, en un sueño, o simplemente el pasado te alcanza, te da una cachetada y se regresa a su lugar de origen.
Hace unos días me pasó algo así. En un blog anterior titulado "Sabía que irías" puse la foto de una exposición de fotografía a la que había asistido allá por el 2008, y el blog hacía referencia a mi ex que me había abandonado y roto el corazón (pero yo tuve la culpa, no se preocupen) así que escribí algo muy nostálgico y con brillo de esperanza, obvio esa esperanza se perdió hace muchos años ya, pero bueno, no estoy hablando de eso, sino de la foto, la de una pelirroja vestida de caperucita roja, tapándose la boca, a la que todo mundo pensaba que estaba hablando de ella, o que ella era mi ex.
Todos preguntando: "oye, ¿quién es la caperucita?, ¿la quieres mucho? ¿la extrañas? ¿ella es tu ex? y yo: "nooooo, ella es la modelo de la foto de la exposición donde me encontré con mi ex, no es ella". Pues fue un suceso recordado por muchos, todavía hay gente que piensa que mi ex es la caperucita y así le dicen, pero pues no, simplemente me gustó la foto y la puse un tiempo hasta de papel tapiz en mi computadora, al verse como una foto común, aparenta que yo la tomé, y todo mundo sabe de mi fascinación por las pecas y el cabello rojo.
Bueno, pues hace unos días la conocí por Facebook, algo que nunca pensé que sucediera, la caperucita de la foto de Tony Solis (fotografazazazazo) que salió en una revista, finalmente pude saber su nombre y ver su rostro sin la mano tapándose la boca como en la foto.
Cosas raras que pasan en éstos días extraños.
Por cierto, esa foto aún está en mi estancia, dentro de un portarretrato.