Hoy practico algo de repostería. Saben bien que no es mi "fuerte" pero... se me da. No es mucho de mi agrado, me desespero pronto con las cosas minuciosas.
Hago linzer, una pasta de nuez y canela para galletas. Mezclo los ingredientes y... de repente me arrebata tu recuerdo.
Es por... no lo pienses. Sigue con la receta...
5 gramos de polvo para hornear. 150 gr de mantequilla... ¡rayos! es por tu piel, es el color nuez y aroma a canela, lo tengo que decir.
Sabes bien que mientras estés en mis palabras no vas a desaparecer.
Sabes bien que tu permanencia en mí será más que el aroma que expele el horno del laboratorio de cocina en éste momento.
Sacaré esa charola con galletas linzer y les pondré azúcar glass para decorarlas.
Voy a degustar tu piel dentro 15 minutos más, lo que falta para terminar la cocción.
Tu recuerdo me pone...uhm, la palabra es "voraz"
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1 comentario:
Despues de leerte aun deseo saber como se ven esas galletas o mejor aún, ¿Qué sabor tienen?
Injusta me parece la vida cuando terminas comprendiendo que las galletas son solo pequeños bocados, siempre dosificados, siempre limitados a un numero de porciones.
A mi me pasa algo raro con ellas cuando las pruebo y me gustan siempre me digo -Podría comer toda la vida esto; dura realidad darse cuenta que nada es eterno, ni siquiera su delicioso sabor en la boca.
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