sábado, 27 de julio de 2013

Enamoramiento. ¿Qué tan lejos puede llegar y qué lo causa?
Siempre he dicho de mis tres cualidades en una mujer para que llegue a gustarme, de hecho las había mencionado antes, inteligente, bonita y única. Nótese que no dije que debía tener un cuerpazo o dinero o que sea pelirroja (cosa que podría ser determinante ya que todos saben de mi debilidad por la cabellera roja y las pecas, pero ¿donde dejaría a las rubias?).
Es momento de aceptar que me he enamorado de una rubia, muy inteligente y bonita en demasía, es un sol, en todos los sentidos, su abrazo es cálido, me pone de buen humor y me da ánimo y sobre todo no hay nadie como ella, es única. No sólo por ganarme en la lucha de pulgares sin consideración alguna, también está el hecho de que "viva" una película como si estuviera dentro de ella y les habla a los personajes, diciéndoles: "¡no! ¡no lo hagas!" y cosas por el estilo, como sobresaltarse, gesticular y manotear, además de que se ve increíble con lentes.
Está el hecho de que toque el piano y la guitarra, aunque el instrumento que me ha conquistado es la voz (bueno, en realidad aún no la veo tocar, tal vez eso haga que pierda lo poco mío de mente y corazón), también tiene pensamientos e ideas poco convencionales, como imaginar anuncios de televisión con elementos extraños, eso fue todo un tema de filosofía que platicamos de camino al cine.
Le gustan los ICE del cine, el vino Concha y Toro y el capuccino. Entrelaza sus dedos con los míos y toda la película nos tomamos de las manos, ocasionalmente le besaba la mejilla y se sonreía, huele maravilloso.
De regreso seguimos todo el camino tomados de la mano aunque mi carro sea standard, me las ingenio para manejar, no quiero soltarle nunca.
Tenemos la noche, las estrellas, la luna y nuestros labios para despedirnos, todo está ahí.
Enamoramiento. ¿Qué tan lejos puede llegar y qué lo causa? tan lejos que me abandonaría a mi mismo por ella, ¿qué lo causa? sólo su presencia.

jueves, 25 de julio de 2013

Vino tinto. Juegos de pelota intrascendentes. Nicotina. Sonrisas. Instrucciones de supervivencia. Apretón de manos. Su cabello me busca, su mirada me atraviesa cual rayos x, mi pulso se acelera, el tiempo se detiene. Loco y ciego no negaría que me gusta tanto, que me atrae como un bicho a la luz. Quisiera enhebrar mi vida por su aguja y quisiera que cada atardecer lo viéramos juntos con la misma fuerza con la que apretaba mi mano ayer. Sólo quería decir que el momento era perfecto. 
Todo lo que soy, todo lo que tengo ha quedado al descubierto, no tengo ni un yelmo ni una coraza ni una greba en mi armadura, la fundió el momento de preguntar: "¿y tú qué quieres?". Con una pregunta tan directa debes responder igual de directo, sin rodeos y de corazón, es una respuesta importante, todo depende de ella, la armadura ya no existe.
Siempre he dicho que mi deseo más recurrente es tener una máquina del tiempo, categóricamente para regresar y deshacer mis errores. Hoy ya no la quiero, la época, el momento, la situación está tan idónea que no cambiaría nada. Siempre mencionaba en mis depresiones que necesitaba un reloj para mejores tiempos y ahora que los estoy viviendo el tiempo es irrelevante. 
Cada mirada sostenida, cada beso en su mejilla, cada vez que entrelazábamos las manos, me hacían desear besarle por horas en esa boca de donde sale esa voz hechicera y que nuestros latidos siguieran el mismo ritmo en el abrazo intenso. 
Surgió. Nos besamos mil millones de veces mejor que como mi mente lo imaginó por tanto tiempo. Un beso suyo equivale a una galaxia explotando, a un huracán desatado, a un suspiro mientras me sonríe. Mi mente explotó y sólo podía darme cuenta como nuestra bocas encajan a la perfección. Ése beso será mío, sólo mío y lo tendré en mi mente para siempre.

viernes, 19 de julio de 2013

Sol

Y yo con mi sonrisa de idiota.
Puedo precisar el momento justo de conocerle, es fácil, fue ése momento en que el sol palideció cuando vi su sonrisa, ¿no lo notaron? debió darse cuenta el mundo entero, hay algo más hermoso que la luz del sol y viene de esa chica que me dejó sin habla y una saeta llorando dentro de mí, ¿cómo es que sólo yo lo noté? en fin, estaba yo ahí de pie, con mi sonrisa de idiota y la voz temblorosa, y aunque debo reconocer que es difícil quitarme el habla, la vibración de su melódica voz me hizo sentir como si la conociera de años. Rayos, no puedo irme así, no puedo irme sin al menos conocer su nombre y volverla a ver, en la misma ciudad sería increíble encontrarse de nuevo en una situación más casual y... olvídalo, esas situaciones de película sólo pasan en tu mente ¿porqué rayos estoy tan nervioso? haz algo.
Está de más hablar de cómo pasó el que tuviera su teléfono o su cuenta de facebook, simplemente sucedió y no pienso ahondar en ello porque lo importante es esa sonrisa que saca en mi rostro cada vez más golpeado por la angustia, el estrés, la soledad y la depresión, lo importante es ése rayo de iluminación que me da cada día que me saluda, que me escribe antes de que... espera, ¿qué es eso que estoy sintiendo? ¿son acaso mariposas?
De repente me asalta un estado sensorial en el que lo inexplicable surge, tomando cafeína un domingo me doy cuenta de que es más hermosa cada día que pasa y sus ojos tienen un color hipnótico, hacemos distintos planes juntos, sólo quiero que no acabe éste momento, éste momento de fumar, de reír, ése momento en que sólo existe ella en mi atmósfera y me hace olvidar toda realidad.
¿Pensar en hacernos un tatuaje juntos es muy osado? al parecer no, ella dice que no hay que pensar las cosas tanto, ése mismo pensamiento me ha acompañado desde mis días del cabello pintado y el primer tatuaje, ¿tatuarnos juntos? fácil, lo increíble sucedió cuando le dije qué quería tatuarme... la frase: "the waiting drove me mad, you´re finnally here and I´m a mess" sin problemas me dijo: "Corduroy, ¿verdad?"... Creo que mi corazón en ése momento se detuvo un lapso, es muy difícil que alguien conozca "Corduroy" mas que fans de Pearl Jam y lo hace triplemente especial porque es mi canción favorita sobre todas las del mundo y porque en realidad no es una de sus canciones famosas.
Eso acabó conmigo. Me destruyó.
En realidad sentí que mis latidos ya no me pertenecían, no me importaría que se acabara el café en el mundo ni que dejaran de hacer cine ni que la gastronomía hiciera que comiéramos lodo, no importaría porque mi vida valió la pena al conocerla. Valió la pena porque vi algo más brillante que el sol y es su sonrisa. Valió la pena porque tal vez por eso tengo tanto tiempo viendo las 11:11 porque significa que conoceré a alguien de 22 años que nació un día 22 y las señales me dicen que no la deje ir ¿existirá el destino? si es así es momento de cobrarle porque ésta situación estoy seguro de que pasa una vez en la vida, aunque probablemente yo no signifique tanto en su vida como ella lo ha hecho en la mía, o yo decido verla así, no lo sé, sólo sé que conoce mi canción favorita sobre todas las del mundo, canta como una valkiria del tiempo y el 11:11 la hostiga.
Y yo con mi sonrisa de idiota.