jueves, 15 de enero de 2009

Soy la mitad del hombre que solía ser.

¿Qué pasa cuando te das cuenta de que no eres lo crees ser? Si fueras más de lo que creías, qué chingón, si no, qué pinche decepción. Y yo, soy la decepción colectiva más grande, soy una persona inconfiable, inmadura, no puedes contar conmigo para nada, ésto va más allá del "maldito Fiore". Nadie está contento consigo mismo, eso es cierto, pero el creerte seguro de ti, rayando en lo arrogante, y no serlo es como estar amarrado a una tabla pero en medio del océano. La gente pregunta, pide consejos para no sentirse inútil o menospreciado, porque la máscara funciona, la máscara de que no pasa nada, todo está bien, y los das, la gente te cree, pero nadie sabe lo que pasa abajo de ella.¿Qué pasa cuando un objeto imparable choca contra otro que es inamovible? el imparable se frena un poco y el inamovible se mueve otro poco, o al menos así debería de ser, luego cada quién sigue con su característica.
Yo era alguien, ahora veo que sólo la mitad de él soy.

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