martes, 24 de junio de 2008

Fuckobo Zablufucksky

Una vez, días de 1998, el Chalo y yo salíamos de una clase en la FCQ (facultad de ciencias químicas) y me dijo que lo acompañara con un señor que conoció en la copiadora de no sé donde, que lo había citado en un departamentillo casi acabando la Independencia, enseguida de un "six", asi que nos fuimos, y durante el camino me contó lo que había pasado, resulta que fue a sacar copias y el señor le dijo que el poder de la voz es muy importante, le dijo ésto ya que escuchó la voz del Chalo, quien es hijo de un locutor de radio y heredó una voz muy peculiar, y le propuso hablar con él para sacarle el mejor provecho al vozarrón que tiene, y en eso llegamos a una esquina antes del depa del señor éste y el Chalo lo llamó para saber bien donde era, el número del depa o algo asi. (Nota: el Chalo se llama René, igual que yo, por eso tenemos tan distinguidos apodos, el "Chalo", yo "Fiore")
Tocamos a la puerta y nos abre un señor como de 70 y tantos años, o no sé cuantos, se veía demasiado grande, con un panta de vestir, camisa, zapatos lustrados y nos hace pasar y sentarnos, mientras se va y nos deja escuchando una música de lo más extraña, en la mesa había un cuadro con recortes de todas las religiones habidas y por haber, incluida el satanismo, y cuando regresa nos dice con voz de momia: "disculpen la música, es hebrea". No sé porqué nos dijo ésto, sería que porque traíamos el pelo largo, yo azul, converse, panta camuflajeado, mi mochila pintada con pintura de spray, el Chalo camisa de cuadros, botas de minero, panta de pana, en fin, más grunges imposible. Acto seguido nos pide nuestros nombres, direcciones, y teléfonos, cosas que respondimos denotando las mentirotas de manera grocera: "eeer... mi nombre?... eh... René...eh...este...mmm, Laphond, eh... García?, uhm si, García".
Al señor éste nunca le entendimos su nombre, pues hablaba como momia dije, digamos... como momia con eficema y 6 operaciones en la cuerdas bucales, lo que le entendimos fue que era Psiquiatra o Psicólogo, y además Filósofo alemán, de ahi en demás... no le entendíamos nada, sólo decíamos: "si, ajá, ah orale, uhm, válgame" y nos reíamos nerviosamente de que no le entendíamos ni madre de lo que decía, luego le entendimos algo asi de que la gente antes el tráfico se detenía si uno pasaba, ahora le dan a madre para no dejarte bajar de la banqueta, y que un policía hizo eso y al pasar junto a él le picó el trasero en la moto, o algo asi, nosotros reíamos con él, pero francamente era muy dificil entenderle, duramos como hora y media ahi, sin entenderle nada. Ciertamente el poder de la voz es muy importante, cuando la tienes. El hecho es que nos quería hablar de algo que no podía demostrar.
Al despedirnos le dice con su voz de momia al Chalo: "hermano René... suerte mi amigo... a ver cuando nos hechamos un cafesito... ahi en el hotel Mirador..." y nosotros, "si, claro estamos en contacto, de todos modos tiene nuestros teléfonos" casi solté la carcajada pues el número que dí tal vez serían las medidas de Lyn May pero menos el teléfono de mi casa. Bajamos y regresamos a la uni caminando, mientras nos golpeaba la lluvia como si nos odiara, pero la risa nunca se nos quitó. Dijimos que se parecía a Jacobo Zabludosky, y como en ése entonces todo lo transformábamos al verbo "fuckear" le pusimos Fuckobo Zablufucksky (pronunciese Facobo Zablufocsqui).
Han pasado 10 años de eso, cuando paso por ahi, casi diario, me trato de fijar si se ve por ahi, tal vez ya murió, tal vez cambió de domicilio. Al menos dejó algo en nosotros. Me da miedo terminar como él, solo, en un depa, sin ningún ser querido en el pais, no sé, con mis ideas y locuras encarcelándome solo. Tal vez y nada de eso fue real, y lo alucinamos.

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